Una
de las cosas que, por algún motivo, no quedó dando vueltas en la discusión
posterior a la elección fue qué sucedió en torno a los concejales. Si bien los
titulares se los llevaron los alcaldes -lo que hace algún sentido pensando en
que éste es el jefe comunal- la elección de concejales, que es mucho más
política, no fue analizada o derechamente fue ignorada por algunos medios;
incluso se llegó a hacer un análisis con listas separadas, lo que aparentemente
es despreciado por la propia ley de elecciones[1].
Las
tres listas de la Nueva Mayoría en concejales, según el último escrutinio
disponible, suman un total de 2.140.733 votos, un nada despreciable 47,1%,
mientras que las tres de Chile Vamos obtienen 1.794.792, un 39,49% y una
diferencia en contra de más de 340.000 votos. La diferencia en torno a
candidatos electos es de, aproximadamente, 300 ediles.
Sin
perjuicio de que debería estudiarse esa diferencia entre las votaciones a
alcalde y a concejal -más allá de descolgados como en Maipú y división entre el
candidato de la Nueva Mayoría y un tercero de izquierda, como en San Miguel-,
lo cierto es que hay una diferencia esencial y notable que puede significar un
desbalance completo en la parlamentaria.
En
efecto, si trasladamos los resultados completos de las listas separadas a
listas únicas por las grandes coaliciones, la Nueva Mayoría obtendría un total
de 87 diputados contra 67 de Chile Vamos y uno de Revolución Democrática (el
análisis de la Universidad del Desarrollo, hecha con listas separadas, ofrece
un panorama distinto, favoreciendo a la derecha que obtiene 74 escaños contra
79 de la Nueva Mayoría, uno del PRO y uno de RD).
De
hecho, la Nueva Mayoría obtuvo el primer lugar en votos en 26 de 28 distritos,
siendo superada ampliamente en el 11, Santiago Oriente[2]
y estrechamente en el 12, Cordillera[3].
Incluso en reductos tradicionales de derecha, como las regiones de la Araucanía
y Los Ríos, la suma de votos de la Nueva Mayoría es superior a la de Chile
Vamos, lo que le permite obtener los escaños finales de los distritos 23 y 24
(Cautín y Los Ríos, respectivamente).
Obviamente
que estas cifras pueden -y deben- variar, atendida la escasa participación que
tuvo la municipal, pero viendo que el principal problema que tuvo la Nueva
Mayoría en las recientes elecciones fue uno de participación (en concejales,
perdieron más de 400 mil votos contra un aumento escaso de 50 mil de Chile
Vamos), el panorama puede incluso ser más desesperanzador para una mayoría
parlamentaria de derecha.
[1]
La cantidad de candidatos en disputa por distrito corresponde a la suma total
de escaños más uno, con lo que se favorece a los partidos pequeños en la
coalición y facilita las negociaciones, permitiendo que se presenten listas
amplias.
[2] Las
Condes, Vitacura, Lo Barnechea, La Reina y Peñalolén.
[3] La
Florida, Puente Alto, Pirque, San José de Maipo y La Pintana